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Materiales de los Vibradores: Silicona, Jelly, Látex, Plástico y Cristal

El uso de vibradores para incrementar la carga erótica y disfrutar plenamente en pareja, o simplemente como instrumento para estimular el clítoris, la vagina, el pene y/o el ano, está muy extendido en la actualidad. Existen vibradores de diseños muy variados, que funcionan a pilas o batería, e incluso ofrecen múltiples modos de estimulación. Puedes encontrar más información sobre vibradores en nuestros artículos… y si estás decidido o decidida a comprar un vibrador, en Vibradoras.es tienes una completa selección donde elegir.

Entre los materiales con los que se fabrican los vibradores, los materiales no porosos, como la silicona, son la apuesta más segura en cuanto higiene y mantenimiento, ya que se limpian fácilmente y por ello es fácil que te duren años. De todas formas vamos a repasar los distintos materiales:

  • Vibradores de Silicona:

Suele ser el material más higiénico y compatible con la piel, y por ello, el más recomendable. La silicona se calienta rápido y mantiene la temperatura bastante tiempo.

Es importante que te sientas cómodo o cómoda con el tacto del vibrador que utilizas, y  resulta muy agradable si se adapta rápidamente a la tu temperatura corporal, como la silicona. Su superficie no porosa es fácil de limpiar y se adapta de maravilla al contorno de tu cuerpo, transmitiendo sus vibraciones mucho mejor que cualquier otro material. Su limpieza es la más sencilla y segura: agua templada y jabón neutro, se seca con un paño de material que no deje pelusilla, y se guarda, por ejemplo, en una bolsita de tela. Su precio suele ser superior al de otros materiales de menor calidad, pero te permite estar seguro o segura que no te creará ninguna reacción alérgica y te puede durar, con notable diferencia, muchos años.

  • Vibradores de Jelly:

El Jelly o gelatina sintética, es una goma flexible con la apariencia, tacto y color de las gominolas, siendo uno de los materiales más usados en juguetes eróticos. La textura del jelly es ligeramente pegajosa, por lo que debes extremar las medidas de higiene y mantenimiento (similar a la limpieza de la silicona, pero es muy importante que queden bien secos). Aunque te durarán menos tiempo que la silicona (con el tiempo se irán volviendo más pegajosos), también los recomendamos porque son divertidos en diseño, calentitos, suaves y muy, muy económicos.

  • Vibradores de Plástico:

Suelen ser vibradores simples en apariencia, pero los juguetes de plástico pueden ser una interesante elección. Sus curvas especiales pueden ser ideales llegar al sitio idóneo, transmiten muy bien la vibración, y puedes aplicar directamente el placer a tu punto G, clítoris, próstata o cualquier otro punto que te guste.

La limpieza también es sencilla, aunque es necesario extremar las precauciones higiénicas, ya que, a diferencia de la silicona, es un material que atrae a más bacterias. Con agua y jabón antes y después de cada uso, y sobretodo, resguarándolo del aire libre, puedes estar seguro y segura.

  • Vibradores de Látex:

El látex es un material original, conocido y utilizado. A diferencia de la silicona, no tiembla de miedo al ver tus uñas largas, porque es muy resistente. Los juguetes de látex suelen ser de color negro o carne (los llamados “realísticos” porque es habitual que sus diseños simulen un pene) y se deben usar siempre con condón, porque es difícil mantener las condiciones de higiene con este material, “atrae a los gérmenes”.

Aunque con todos los juguetes es recomendable usar un lubricante, con el látex es imprescindible, porque lo mejor es la textura que adquiere éste material al resbalar sobre la piel. Es muy fácil tener reacciones alérgicas ante el látex, y por ello, en Vibradoras preferimos la silicona, el jelly o el plástico.

  • Dildos de Cristal o Pirex:

También conocido con el nombre de la marca comercial “Pyrex”, este vidrio se emplea para la confección de pulseras, collares y bisutería, instrumental de laboratorio, o vitrocerámicas u otras partes de las viviendas.

Éstos materiales son los últimos en entrar al mercado de la juguetería erótica. No suelen ser juguetes con vibración, y su principal curiosidad es que, al estar fabricados en materiales similares en estructura al cristal, permiten cambiar su temperatura, y enfriarlos o calentarlos antes de usarlos. Si quieres enfriar tu dildo antes de usarlo, bastará con que lo metas en la nevera unos minutos antes, y si deseas calentarlo, lo más seguro es que lo sumerjas en agua caliente un poco antes.

Están fabricados con materiales de máxima calidad (como hemos dicho, vitrocerámicas y materiales de laboratorio se fabrican de la misma manera), y aunque su limpieza es sencilla, también será fácil que un día, mientras lo limpias, le des un buen golpe, y bastará con que coincida en un punto en el que diseño decida que se rompe… Eso sí, son muy bonitos y el juego con el frío y el calor muy agradable.

Elegir Vibrador

No es fácil elegir vibrador. Cada vez está más extendido el uso y normalización de los vibradoresdildosconsoladores o, en general, juguetes sexuales. Es un complemento sexual muy conocido y utilizado para la masturbación femenina y masculina, sola o solo, o bien acompañando a tu pareja heterosexual u homosexual.

Hoy en día encontramos multitud de variedad de dildos o vibradores para elegir: normalmente de silicona o similares, lisos o con rugosidades, con o sin opción de vibración, de aspecto discreto y monócromo, o de llamativos y divertidos diseños que se alejan de tratar de similar un pene masculino, con la punta del juguete ligeramente doblada para llegar al punto G femenino, recto para la estimulación anal, o con interesantes sabores. Y entonces, ¿Cómo elegir vibrador o cómo saber cuál nos gustará más? Piensa en algunos detalles antes de decidir por qué tipo te inclinas:Aspecto: ¿Discreto o llamativo?

Cuando no utilizas el vibrador, es casi seguro que estará guardado. Te puede parecer más divertido elegir uno con colores vistosos y una forma original, o bien puedes ser más bien una persona práctica y que valore un diseño sencillo, o incluso buscar la similitud con el pene masculino.
Tacto: ¿Con o sin vibración?, ¿Con o sin rugosidades?

Tú eliges el grado de control de sensaciones. Puedes introducirlo en la vagina o el ano, existen algunos que pueden servir para ambos, y otros específico para cada uso. Si vas a utilizar el mismo para ambos, ¡Debes lavar bien el juguete antes de cambiar de cavidad! No debes utilizar el mismo vibrador en la vagina y seguidamente en el ano, ni viceversa, por motivos de higiene. Si utilizas el juguete sexual como parte de tus relaciones sexuales con tus parejas, y hay riesgo de contagio de enfermedades de transmisión sexual, es recomendable utilizar preservativo, así, es incluso más fácil la limpieza del vibrador. Puedes moverlo alrededor de cualquier parte del cuerpo a modo de masajeador, acariciar zonas como la espalda, los pechos, los muslos, o en tu interior. Si tiene rugosidades o vibración, la estimulación será mayor.

Tamaño:¿Grande o pequeño?

Para un uso vaginal, se suele elegir un tamaño más pequeño del estándar, especialmente cuando eliges tu primer vibrador. Lo más distribuido suelen ser tamaños medianos y medianos/grandes con cierto grado de rigidez. Recordemos que la vagina es una cavidad extensa y adaptable, y de todos modos, siempre es recomendable el uso de lubricante, sea cual sea el tamaño del vibrador que elijas. Para el uso anal son más habituales los dildos más estrechos y flexibles.

Es muy fácil tener y usar uno: La limpieza tras su uso es simple: agua y jabón suave. Los fabricados con silicona pueden hervir algo más de 7 minutos en agua (si no tienen  maquinaria electrónica de vibración, ¡claro!), pero no es necesario lavarlos con el lavavajillas…

Y si ya te han regalado uno, no lo dudes, ¡Pruébalo! Luego decide si es tu ideal o el próximo vibrador lo eliges de otra manera…

El camino hacia el Orgasmo Femenino

Cuando los sentidos dan la alarma y el estimulo sexual se instala en la mente, el cuerpo femenino se enciende y comienza su adaptación para responder a la nueva situación. Esa aclimatación tiene cuatro fases: la excitaciónla mesetael orgasmo y el retorno a la calma. La respiración se agita, el corazón late más rápido y la sangre acelera su circulación cuando la pasión inflama el cuerpo. A partir de entonces las respuestas del orgasmo se multiplican.

Las pupilas se dilatan, los labios comienzan a cambiar su color a un rosa fuerte; los pezones aumentan de tamaño, se vuelven más duros y se ponen erectos. Comienzan a aparecer las primeras gotas de sudor producto del aumento de la temperatura interna. La mente parece abstraerse de la realidad y concentrarse solo en ese estímulo sexual que atrae totalmente su atención, que la fascina. Los pechos se hinchan levemente y la vagina responde a las primeras caricias, a los dedos que se deslizan incluso con la tela de la ropa de por medio, estimulándola con un roce continuo. A los pocos segundos ya empieza a reaccionar y pequeñas gotitas aisladas hacen su aparición sobre la piel de los labios vaginales lubricando los pliegues.

Cuando la excitación crece cada vez más, aquellas gotitas se transforman en una húmeda y suave capa que cubre todo el interior de la vagina. La respuesta hormonal incluso rebasa las fronteras de los labios mayores y toma contacto con la ropa íntima.

El clítoris es más lento en su reacción. Los besos, caricias y masajes en los pechos y el chupeteo y mordisqueo de los pezones son una fuerte estimulación indirecta, que sumada a las caricias en el monte de venus y el juego insistente de los dedos sobre el vello púbico, encienden su reacción. Sin embargo, cuando la estimulación es directa con los dedos o la lengua sobre el clítoris este responde más rápidamente endureciéndose y creciendo.

El cuerpo traspasa esa difuminada frontera con la fase de la meseta cuando el ardor sexual inicia su camino hacia el orgasmo. Los pechos aumentan aún más su tamaño y se dilatan las aureolas; los músculos de la vagina se expanden y se muestran más elásticos, dispuestos a aceptar al pene. Simultáneamente los labies menores duplican o triplican su tamaño por la congestión e impulsan hacia fuera los labios mayores, como si fuese una flor abierta.

La excitación sigue en aumento. El clítoris se retrae y la mujer alcanza la plataforma orgásmica, un momento clave antes del estallido del placer en el que la vagina se contrae, disminuyendo su apertura y apretando al pene durante el coito. La temperatura y el ardor llegan a un límite extremo y aparecen manchas rojas en los pechos, la espalda, el cuello y la cara, aunque no en todas las mujeres, ni con la misma intensidad. Los músculos se tensan. La respiración se acelera al máximo. La presión de la sangre desboca las pulsaciones del corazón. Y en ese instante, cuando la boca abierta y ansiosa busca más aire y los músculos se contraen para endurecerse como rocas, estalla la liberación del orgasmo y un placer supremo invade todo el cuerpo.

5 tips a la hora de masturbar a un hombre

Nadie como uno mismo para explicar lo que te gusta y lo que no, ¿verdad? Pero en ocasiones nuestros compañeros no nos pueden orientar sobre lo que más placer les produce, ya sea porque no quieren frustrarnos (“sí, eso que me haces me gusta, pero me gusta más de otra manera…”) o bien porque ni ellos mismos conocen la sensibilidad que aguarda en algunos puntos de su cuerpo.

Por ello, a modo de orientación rápida y fácil, en Vibradoras te proponemos 5 trucos de masturbación que vale la pena llevar a cabo, con la seguridad de que van a gustar, ¡y mucho!

Eso sí, antes de nada, recordar que la mastrubación no hay que verla como un juego previo al coito o sexo con penetración. Si tú y tu pareja sois capaces de ver la masturbación como sexo en pareja, váis a experimentar un enriquecimiento automático de vuestras relaciones, ¡no solo de penetración se nutre la sexualidad humana!

Y dicho esto, vamos a nuestros consejillos:

1. No empieces directamente estimulando el pene:

Aunque éste sea el principal núcleo de placer masculino, los hombres disponen de mucha sensibilidad en otras zonas, deja el pene para un poco más adelante…

2. Mantén contacto visual con él en todo momento:

Los hombres son muy visuales, y se excitan y mantienen la excitan con más facilidad si ven algo que les gusta. Muévete con sensualidad hacia él, y mientras lo estimulas con las manos o con la boca, dedícale una miradita furtiva en algún momento.

3. Alterna movimientos:

No te limites a estimular de la misma manera hasta la eyaculación. Puedes probar muchos movimientos distintos, y aunque te centres en el glande del pene (la zona más sensible), puedes alternar su estimulación con carícias en testículos y el tronco del pene. Varía la presión, que sea un poco progresiva, empezando suave e incrementa a medida que la excitación se hace más evidente.

4. Acarícia sus muslos, especialmente la cara interna.

¡Poca gente sabe lo sensibles que son los hombres en esa zona! Si aún no lo has probado, no esperes más. Eso sí, no creas que se trata de un tipo de sensibilidad de “tocar y gozar”. Acarícia los muslos de tu compañero mientras lo estimulas, alternándolo con otras posiciones y movimientos.

5. Utiliza manos, piernas, muslos, pechos, boca…

Todo tu cuerpo puede ser objeto de placer, así que sé original y acarícia con distintas partes sus genitales. Si la masturbación se convierte en un elemento clave de vuestras relaciones sexuales (en lugar de se lo que hacemos antes de “hacerlo”) vuestra relación de pareja y confianza mútua se verá reforzada.

Éstos son algunos de los consejillos más genéricos, pero nadie como ellos mismos para explicarnos que les gusta más. Te animamos a que te sientes a charlar con tu pareja sobre qué váis a hacer ésta noche, por ejemplo. Se trata de un ejercicio muy saludable, que os permitirá sinceraros en un ambiente controlado (es decir, no en el mismo momento en el que estáis practicando sexo y tratando de excitaros), y tan solo hay una norma: No decir “esto que me haces no me gusta”. No se trata de hablar de lo que no os gusta, si no de lo que os gusta. También podéis explicaros lo que ya practicáis y os gusta, para dejarle claro al compañero o compañera y reforzar aquello que más placer os provoca.

¿Se os ocurren más cosas importantes a tener en cuenta a la hora de mastrubar a un hombre?

Estimulación y Masaje de la Próstata: El Punto G Masculino

La estimulación de la próstata, también conocida como Punto G masculino o Punto P, suele implicar controversia en algunos hombres heterosexuales. La próstata es una zona del sistema genital masculino, y su relación con el orgasmo es clara. Parte del fluido seminal es una secreción de la próstata, por lo que no es descabellado tratar de saber cómo estimularla para proporcionar placer.

Para aquellos hombres (y sus parejas), que desean saber más sobre éste método de proporcionar placer a un hombre, os proponemos algunos consejos que esperamos os resulten útiles.

¿Dónde está la próstata?

La próstata se localiza junto al ano, y puede ser estimulada con los dedos o con ayuda de consoladores a través del ano. Suele ser éste aspecto el que hace que algunos hombres heterosexuales prefieran no estimular ésta zona. Algunas personas consideran que si un hombre heterosexual siente placer durante la estimulación anal, ello significa que son o pueden ser homosexuales. No hace falta decir que muchos de éstos hombres saber que no tiene absolutamente nada que ver una cosa con la otra, y simplemente no sienten el deseo o la necesidad de experimentar ésta estimulación.

¿Qué es la estimulación de la próstata o el masaje prostático?

Mediante un masaje prostático estimulamos la glándula prostática masculina, tanto para propósitos médicos como sexuales.

Para descartar enfermedades o problemas médicos en general, es necesario realizar un tacto rectal que suele implicar también un reconocimiento prostático. El masaje de próstata a veces es un procedimiento médico para el tratamiento de la prostatitis crónica y de la hiperplasia benigna (HBP).

¿Cómo se hace un masaje de próstata?

Para masajear la próstata basta con introducir uno o dos dedos en el ano, o bien un estimulador prostático. Es imprescindible lubricar en abundancia, preferiblemente con un lubricante anal de base agua, los dedos o el juguete erótico, ya que el ano no lubrica en absoluto.

¿Es placentera la estimulación prostática?

El masaje de próstata puede provocar un orgasmo y eyaculación, sin ser necesaria ninguna otra estimulación genital. También puede estimularse indirectamente por masaje externo a través del perineo, y aunque también provocamos una sensación placentera, de ésta manera no siempre se produce un orgasmo.

Para provocar el placer no es necesaria una presión excesiva sobre la próstata o el interior del ano. Lo más efectivo suele ser un ligero frotamiento en los primeros centímetros del ano, por ejemplo con el dedo índice, mientras se masajean los laterales (lóbulos de la próstata).

Es importante tener cuidado y no presionar demasiado, el ano y la próstata están llenos de terminaciones nerviosas (por eso producen tanto placer al ser estimulados) pero ello también los hace muy sensibles.

También se puede usar un masajeador prostático, un tipo de juguete sexual que se introduce en el ano y está diseñado para masajear la glándula prostática. La forma es similar a un dedo, y suelen tener una curvatura suave para masajear directa y efectivamente la próstata.

Si la próstata está llena, y debido a la estimulación que le estaremos aplicando, ésta se contraerá y vaciará de la misma forma que durante la eyaculación pero sin haber sido necesario que en el juego intervinieran el pene. Durante las relaciones de pareja, la estimulación anal suele ser uno de los juegos más habituales, tanto en parejas heterosexuales como homosexuales, y agrada tanto a hombres como a mujeres. Eso sí, los hombres cuentan con éste “Punto P” que puede conllevar éste orgasmo casi mágico.

Eso sí, un masaje exagerado, aplicando una presión excesiva puede causar daños a los tejidos blandos del ano y los nervios. Por eso, si te animas a probar ésta estimulación recuerda: ¡Suavidad!

También puedes utilizar un estimulador prostático con vibración, tan solo deberás lubricar generosamente el juguete, introducirlo en el ano, e ir incrementando despacio la intensidad de la vibración. ¡Ya verás que rápido va todo!

¿Cómo y para qué se usa un anillo vibrador para el pene?

Los anillos para el pene son uno de los juguetes eróticos más vendidos y conocidos. Pero, hay personas que quizá aún no conocen el porqué de ello. ¿Cómo y para qué se usa un anillo vibrador para el pene? ¿Se adaptan a cualquier tamaño o diámetro de pene? ¿Sirven para lo mismo que las anillas o anillos para el pene?

La vagina es un conjunto de músculos del interior del cuerpo de la mujer, en la que prácticamente no hay sensibilidad. La zona más sensible y más placentera de ser estimulada del cuerpo de la mujer es el clítoris. Por eso, durante el coito o la penetración, la mayoría de mujeres no experimentamos el mismo placer que los hombres (que durante la penetración, están estimulando el pene, su principal zona erógena).

Para que tanto el hombre como la mujer, disfruten al máximo de las relaciones sexuales con penetración, se puede incorporar un anillo para el pene o un anillo vibrador, que se coloca en la base del pene, de manera que al penetrar el pene en la vagina, el anillo estimule directamente el clítoris con la vibración, y en el caso de anillos de una potencia mayor, como el Lelo Bo, el pene también recibe vibración, permitiendo que el hombre la disfrute, y la mujer además experimente la intensidad en el interior de la vagina.

El propósito de un anillo para el pene con vibración no es el de presionar el pene, es decir, no se trata de mantener o alargar la erección y retardar la eyaculación (como pasa con las anillas o anillos para el pene). Los anillos con vibración se adaptan al diámetro del pene, ya que suelen ser flexibles, para que ambos miembros de la pareja reciban la estimulación y disfruten al máximo.

Como con todos los juguetes eróticos, es recomendable aplicar una pequeña cantidad de lubricante base agua (no importa si se trata de un lubricante con sabor o no) en el anillo para el pene, o directamente sobre el pene. De ésta manera, el anillo se dará ligeramente de sí, adpatándose con mayor facilidad al tamaño y el diámetro del pene.