Ejemplos de Juegos Eróticos

Vamos a ver algunos ejemplos de juegos eróticos o llamados tambiénjuegos preliminares. Los juegos eróticos,pueden realizarse antes del coito, aunque no siempre deben tener esa finalidad. Los hacemos queriendo o sin querer. Cualquier beso o carícia que dediquemos a la pareja lo hacemos con la intención de incrementar su nivel de excitación, aumentando a su vez el nuestro.

Muchas personas insisten en la espontáneidad de la sexualidad y consideran que el sexo será mejor si todo va surgiendo con naturalidad. Por supuesto, no tenemos nada en contra de esta “técnica”, pero estoy segura que a todos y todas nos gustaría tener nuevas ideas que nos sorprendan y sorprendan a nuestra pareja, y sobretodo, que nos hagan disfrutar más y mejor.

Además, confiar en que improvisando las cosas siempre serán interesantes, a veces podemos caer en las temidas rutinas. Ni qué decir tiene que si tienes una relación estable con tu pareja, convives con él o ella, hijos, mascotas, debes compaginar tus actividades profesionales y personales, etc. Es muy probable que debas “programar” o “semiprogramar” una mañana, tarde o noche especial. No hay nada de malo en “preparar” elementos o en poneros cómodos para empezar a disfrutar de estos juegos eróticos. No temas, ¡De la rutina puedes hacer algo especial cada día!

La mayoría de nosotros y nosotras sabemos de la importancia de dedicar tiempo e ilusión a los juegos eróticos pero cuando nos ponemos a pensar, no solemos pasar de la nata y el masaje…

Por eso, os proponemos algunos ejemplos de juegos eróticos para que incorporéis (o por fin os decidáis a poner en práctica) a vuestra vida sexual, empezando por las típicas:

  • Miradas sensuales, besos y carícias: Recuerda que labios y lengua son zonas erógenas, y te animamos a que beses toda (pero toda, toda) la piel de tu pareja, con calma. Un pequeño consejo: a las mujeres nos suelen gustar las caricias y besos más suaves y de una intensidad menor, sobretodo al principio de los juegos. Ante la duda, aminora la intensidad. A hombres y mujeres nos “cuesta menos” comunicar y decir que queremos ir más rápido, que no pedir que vayamos más despacio…
  • Masaje: Sí, es el típico masaje de siempre, quizás el más utilizado de los juegos eróticos, pero en esta ocasión vamos a incorporar algunos elementos que quizá antes no teníamos en cuenta, como por ejemplo los aceites de masaje. Un buen aceite, elegido cuidadosamente el aroma, que no te empalague, puede impregnar el ambiente de sensualidad. También es muy gratificante jugar con plumas. Es increíble la sensación de que te acarícien suavemente con una pluma, y hay productos como los polvos comestibles, que te permiten aplicarlos con una pluma sobre el cuerpo, para luego lamerlo con suavidad. Tanbién puedes jugar a “el primero que ría pierde”, y pactar castigos al primero que ría cuando su pareja le acarície con la pluma (por ejemplo, el primero que ría debe quitarse una prenda, realizar la petición que el otro pida, aplicar y lamer algo de chocolate sobre la piel de la pareja, etc.).
  • Striptease: Elige antes una canción que no tenga una duración excesiva (yo no la elegiría de más de 2 minutos), y hazte con lencería erótica o incluso un disfraz que resalte la parte del cuerpo de la que te sientes más orgullosa o orgulloso. Durante tu “actuación” no dejes que te toque, así se crea una especie de tensión deliciosa. Si optas por un disfraz, puedes iniciarte en los juegos de roles eróticos, ya hablaremos más adelante sobre ellos también aquí. Consejo: practica un poco antes del “estreno” para darte seguridad e imaginar lo bien que te sentirás haciéndo este striptease.
  • Daros un buen baño o una buena ducha juntos: Es fácil, muy placentero, y más efectivo como juego erótico preliminar de lo que mucha gente cree. No hace falta llenar la bañera hasta los topes y estar un rato en remojo. Con una ducha rápida, os podéis masajear con un jabón suave y aromático, e ir acariciándos y besándos para pasar al dormitorio después (¡O a la habitación que queráis por supuesto!). Para ello no es necesario disponer de una magnífica bañera, ni querer hacer contorsionismo en una ducha pequeña. Quizá estáis los dos apretados en una ducha pequeña, pero será un breve espacio de tiempo que os servirá para liberaros de toxinas y empezar el acto sexual después de haberos acariciado e intimado.
  • Atar o ser atado, con ojos vendados: Puede gustar tanto al que ata como al que es atado, pero la persona que es atada siente deseos de besar y acariciar a su pareja, y al no poder, se crea una tensión excitante. Puedes elegir desde algo sutil como por ejemplo un pañuelo suave hasta las esposas eróticas (asegúrate de que éstas tengan la apertura de seguridad, no queremos disgustos después). Una vez tú o tu pareja esté inmovilizada totalmente o solo en parte, puedes aplicar la tan socorrida nata o el conocido chocolate en su cuerpo para luego retirarlo con la lengua. Te animamos a que esta vez sea la persona que “domina” la que extienda sobre sí misma los dulces y dárselo a comer a la pareja. Cada vez que la pareja acierte qué alimento o ingrediente le estamos dando a probar, tendrá una recompensa que puedes pactar previamente, o improvisar en el momento. Consejo: A veces las natas y dulces son muy pringosos, y aunque no es momento de pensar en sábanas y demás, si el gusto es muy empalagoso acabas empachado. Probad la fruta, a pequeños trozos, aunque lleve un poco de chocolate será perfecta.
  • Juegos de mesa eróticos: Si nunca los has probado, no lo dudes, y si jugaste a uno y te pareció tonto, pueba otro o mejor, invéntate tú mismo o tú misma uno. Muchos juegos eróticos de pareja te permiten probar algo que hasta la fecha no se te había ocurrido, y descubres que te encanta. Además, puede dar lugar a conversaciones íntimas con tu pareja, exploraros, y es muy fácil que enriquezcan vuestra relación. Los habituales “dados eróticos” son un clásico, pero a día de hoy hay juegos mucho más completos, tanto en material como en preguntas y acciones a realizar. Consejo: Si quieres, cread vosotros mismos el primer juego de mesa erótico, la Caja de las Sorpresas: Prepara 20 tarjetas, en las que escribirás 10 recompensas y 10 castigos (besos en lugares concretos, acciones eróticas que te gusten especialmente, “castigos” como un azote o una atadura o venda en los ojos…). Introduce las tarjetas dobladas en una caja, y empezad a jugar sacando tarjetas y realizando la acción que en ella consta. Marcad vuestras propias reglas y premio final, y si no tienes imaginación, no dudes en hacerte con uno de los juegos de mesa eróticos que ya existen.

Sabemos de lo divertido que es practicar los juegos eróticos o juegos preliminares, con nuestra pareja, ya no solo porque te permite “precalentar”, sinó porque a través de ellos podrás conocerte mejor a tí misma o a tí mismo, conocer a tu pareja, y en definitiva, estimular y enriquecer vuestra relación. Todo esto ya lo sabes, pero ¿Lo pones en práctica? No lo dejes para “la próxima vez”, e introduce alguno de los ejemplos que acabas de leer o que ya llevas tiempo pensando, no te arrepentirás.